ATSS LLEVÓ AL PARLAMENTO EL CONFLICTO POR EL SANATORIO CANZANI

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«Se está poniendo en riesgo la salud y la vida de estos niños»

Una delegación de nuestro sindicato integrada por Karina Sosa, Nathalie Barbé y Sonia Montaño, compareció en estos primeros días de setiembre ante la Comisión de Legislación del Trabajo y Seguridad Social de la Cámara de Representantes para exponer la situación que atraviesa el Sanatorio Canzani y el Área de la Salud del BPS.

Nathalie abrió la exposición con un repaso histórico: en 2015 el propio BPS ya había planteado trasladar a estos niños al Hospital Policial, lo que derivó en un acuerdo firmado en 2016 entre el Ministerio de Salud Pública, ASSE, el BPS y ATSS. «Se firmó un acuerdo para que, después de eso, se potenciara este servicio», explicó, aunque advirtió que «en estos últimos diez años eso no se cumplió». Como ejemplo, citó que estuvieron «diez años sin la contratación de un dermatólogo» para tratar enfermedades como la llamada piel de cristal, y que la farmacia del sanatorio «nunca más pudo funcionar 24 horas» por falta de personal.

 

El conflicto actual se reabrió en junio, cuando la vicepresidenta del BPS anunció en una bipartita la intención de trasladar la unidad de internación al Hospital de Clínicas, argumentando motivos edilicios. Nathalie cuestionó duramente los números manejados: del proyecto de arreglos del Canzani, presupuestado en US$ 3,8 millones, la parte de internación que se pretende trasladar representa apenas US$ 700.000, mientras que acondicionar el piso 16 del Hospital de Clínicas, el que seria ofrecido– costaría US$ 2,5 millones, a lo que se sumaría un alquiler permanente. «Si es un tema económico, no es real», sostuvo, y fue más allá: «hay un tema también de las empresas licitadoras y del lucro que hay de por medio», ejemplificando con que el arreglo de «un baño de dos por dos» fue tasado en $560.000 en el proyecto.

 

Nuestra delegación insistió en que el problema no es meramente edilicio, sino de riesgo sanitario. Nathalie puso como ejemplo a los pacientes con fibrosis quística, que requieren protocolos de aislamiento estrictos: «imagínense un niño o un adulto con fibrosis quística ingresando al monstruo que es el Hospital de Clínicas, teniendo que compartir uno de los ascensores, que normalmente están rotos, y subiendo dieciséis pisos para recién ahí tener atención». Añadió que, ante cualquier urgencia en el piso 16, «habría que bajar dieciséis pisos a ese niño para subirlo a una ambulancia que lo trasladara hacia el Hospital Policial. Se está poniendo en riesgo la salud y la vida de estos niños».

 

Karina aportó el respaldo documental del reclamo, citando textualmente la resolución del Directorio del 26 de octubre de 2016, y contextualizó la crisis de personal: «no llegamos a 3.000 funcionarios» en 2024, el mínimo histórico del organismo. Fue tajante sobre el fondo del problema: «no estamos cumpliendo el acuerdo. No solo no se cumplió en aquel momento ni en el quinquenio año pasado, sino que se sigue incumpliendo ahora». También denunció que el presupuesto 2027 no fue negociado con el sindicato: «no estamos dispuestos a leer un presupuesto después que se le manda al Poder Ejecutivo».

 

Sonia, desde su experiencia en la unidad ambulatoria de enfermedades raras, describió un proceso sostenido de exclusión de pacientes: primero los niños con síndrome de Down, luego con parálisis cerebral y autismo, y más recientemente distintas patologías congénitas y auditivas. «Uno de los fundamentos que tiene el BPS es decir que lo que pasa es que tenemos pocos usuarios. Sí, tenemos pocos usuarios, pero porque ellos han echado a nuestros usuarios», afirmó. Karina complementó el dato: la población objetivo ronda las 8.800 personas, pero el BPS «no llega ni a 2.000».

 

Durante el intercambio con los diputados, que incluyó preguntas sobre costos, negociación colectiva y consecuencias laborales, nuestra delegación denunció que, pese a que el Directorio sostiene que el traslado «es solamente un proyecto», 48 horas después de una reunión bipartita el gerente de Prestaciones de Salud ya presentaba «un boceto del piso 16, con las 18 camas donde estaría el ingreso». Karina cerró el punto explicando que la puja no responde a una única gestión, señalando que el recorte sostenido de vacantes atraviesa distintos gobiernos por igual.

 

Al cierre de la comparecencia, la Comisión resolvió remitir la versión taquigráfica al Directorio del BPS y a la Dirección del Hospital de Clínicas, convocando a ambas partes para continuar el tratamiento del tema.