Prevenir el suicidio en Uruguay: un compromiso colectivo entre instituciones y trabajadores
En Uruguay, dos fechas nos convocan a actuar frente al suicidio: el 17 de julio es el Día Nacional de Prevención del Suicidio y el 10 de setiembre es el Día Mundial, que siempre es precedido de múltiples actividades que involucran a actores sociales, gubernamentales y nosotros, sindicatos.
Con una tasa de más 20 suicidios por cada 100.000 habitantes (datos de la Organización Mundial de la Salud, OMS), casi el doble del promedio global, este problema afecta a toda la sociedad, pero especialmente a grupos vulnerables como adultos mayores y trabajadores en condiciones precarias. Como organización sindical y actores sociales, tenemos un rol protagónico en la prevención.
EL DESAFÍO URUGUAYO: DATOS Y AVANCES
Uruguay tiene un conjunto de factores críticos que están en la base de estas situaciones dramáticas y evitables, como por ejemplo, el envejecimiento poblacional, la soledad, la situación socioeconómica y sus extremas vulnerabilidades y, tantas veces, diferentes estigmas culturales.
Nuestro país cuenta con Ley de Salud Mental N° 19.529, un Plan Nacional de Salud Mental y un Plan Nacional de Prevención del Suicidio, pero ninguno de estos tres instrumentos ha sido desplegado como corresponde para así garantizar el cumplimiento de sus objetivos.
Mientras tanto, la gente sufre. Y muere, de muertes evitables. Hablamos de personas adultas pero también de niñas, niños y adolescentes. Cada vez más las puertas de emergencia de hospitales públicos y centros asistenciales privados son testigos de situaciones que pueden resultarnos inimaginables. El suicidio es, en Uruguay, la principal causa de muerte no natural.
NUESTRO PAPEL COMO ORGANIZACIÓN SINDICAL EN LA PREVENCIÓN DEL SUICIDIO
La salud mental es un derecho humano y un derecho laboral. Por eso, como organización nos preocupamos y ocupamos de su promoción y cuidado, habiendo incorporado cláusulas referidas a este tema en la propuesta de Convenio Colectivo que aspiramos a alcanzar con la Administración.
Entendemos que entre todas y todos debemos trabajar para promover:
- La generación de “espacios seguros”, en los cuales poder hablar del tema sin limitaciones ni tabúes.
- La capacitación a nuestro cuerpo de delegadas y delegados en la detección de señales de riesgo (aislamiento, cambios de conducta, situaciones de alto stress y otras)
- Reconstruir entornos laborales saludables, establecer protocolos de actuación ante situaciones de crisis y garantizar el acceso a apoyo profesional al alcance de cada trabajador y trabajadora.
ACCIONES CONCRETAS A IMPULSAR A LO LARGO Y ANCHO DEL PAÍS
Este es un esfuerzo que debe involucrar a toda nuestra población, no alcanza con esfuerzos aislados. Por eso es vital el compromiso de todas las instituciones públicas, la realización de charlas y actividades de divulgación, sensibilización en intercambio en escuelas y espacios comunitarios.
También y muy especialmente, la capacitación a trabajadores de la salud, al personal docente, en sindicatos y empresas y la difusión de líneas de ayuda y otros recursos con los que la población puede contar en casos de emergencia.
Es vital escuchar y no juzgar. Quien padece de “dolores del alma” no siempre son comprendidos y tenemos que escuchar frases como “no quiere trabajar ni estudiar”, “está de viva o está de vivo”, “es un vago o una vaga”. De estos dolores, como de las dolencias físicas, también se muere.
Es muy importante difundir las diferente “líneas de ayuda” gratuitas, implementar talleres de primeros auxilios psicológicos, normalizar la búsqueda de ayuda profesional.
Hablar de suicidio no solamente no induce a actuar; sino que ayuda fundamentalmente a romper el silencio, y eso salva vidas». En fechas como el 17 de julio y el 10 de setiembre es muy importante reflexionar, pero eso no alcanza. Durante todos los días hay que accionar, porque cada gesto, cada acción suma y cuenta. Desde simplemente preguntar con genuino interés: ¿cómo estás? hasta exigir la puesta en marcha de políticas públicas con recursos humanos y materiales suficientes, también en los centros de trabajo.
NÚMEROS PARA RECORDAR
Línea Vida Uruguay: 0800 0767 (todos los días del año, durante las 24 hora, es gratuita, te ofrece asistencia y orientación.
Línea de Prevención del Suicidio 0800 0767 / *0767
Es una línea de ASSE disponible para toda la población, no importa si es usuaria de ASSE o no.