El ajuste fiscal “suficiente” para quienes cumplen los intereses y mandatos de los malla oro

Compartir

El ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone, reafirmó que no forma parte de la agenda del Poder Ejecutivo introducir “nuevas iniciativas tributarias adicionales en este período de gobierno”, en referencia a la propuesta del PIT-CNT de gravar al 1% más rico de la sociedad uruguaya con una sobretasa del impuesto al patrimonio de las personas físicas para mitigar la pobreza infantil. “Directamente, no estamos de acuerdo”, afirmó.

 

El ministro sostuvo que el “ajuste fiscal” que ha diseñado el gobierno “es suficiente”. “No precisamos más recursos. Tenemos que despejar el debate tributario. No hay más debate tributario en este período por iniciativa del Poder Ejecutivo, que es el único que tiene iniciativa”, sentenció el ministro, quien de todos modos valoró la discusión sobre el 1% por parte de la opinión pública. (1)

 

Cabe realizar varias apreciaciones respecto a los dichos del Ministro Oddone:

 

  • Desde todas las áreas afectadas por el Presupuesto Nacional se entiende como restrictivo, como de recorte, enfocado en “prioridades” a las que también le son insuficientes las partidas otorgadas, y ni que decir de las restantes partes no consideradas como “prioritarias”.
  • Si el señor Oddone afirma que el presupuesto es suficiente, entonces esperamos que a partir de su aprobación se logre empleo, salud, salud mental, educación, infraestructuras, seguridad, vivienda, sistema de cuidados, servicios públicos de calidad, seguridad social y el larguísimo etcétera de muchos de estos puntos que incluso son derechos humanos fundamentales, declarados en la carta de Naciones Unidas y/o en nuestra propia Constitución de la República.
  • Queremos ver solucionados y con presupuesto suficiente para atender la pobreza en general, la indigencia y la pobreza infantil otorgando empleo de calidad para los adultos, condiciones de vida para todas las familias, medidas inmediatas que ataquen la desigualdad de las poblaciones en el tiempo inmediato.
  • Se necesita también para combatir la desigualdad y la pobreza aumento de jubilaciones y pensiones mínimas, la eliminación de la privatización en la seguridad social y el regreso a derechos que fueron eliminados a través de la ley 20130, y para lo que obviamente se necesita presupuesto.

 

En el entendido de que Oddone considera suficiente el Presupuesto, suponiendo por tal, que lo allí dispuesto permita cumplir con la hoja de ruta que la fuerza política a que responde y que la población le marcó al poner al Frente Amplio como gobierno podríamos aceptar dicha afirmación sin poner demasiadas objeciones.

Pero la realidad, que no es la que está visualizando Oddone indica que este período de gobierno podrá cumplir bien poco por lo que el Presupuesto asignado significa de lo que se prometió en campaña. Y ni que hablar de enfrentar el flajelo principal que quita financiamiento y fondos suficientes para atender la seguridad social como es su privatización a través de las AFAP, que recortan derechos, rebajan ingresos y permiten al gran capital jugar a la ruleta en el casino financiero con dinero de las y los trabajadores.

Para sostener esta afirmación, de que el presupuesto no es suficiente, no solo bastaría con citar todo lo que la clase trabajadora a través de sus sindicatos y el PIT-CNT ha denunciado de forma constante con movilizaciones y conflictividad en estos primeros meses del nuevo gobierno. Simplemente podríamos remitirnos a las palabras de Martín Vallcorba, Subsecretario del Ministerio de Economía y Finanzas y compañero de Oddone en dicha cartera, cuando declaró en un comité de base del Frente Amplio:

 

“admitió, en diálogo con militantes en el Comité de Base Vanguardia, que el programa del Frente Amplio (FA) es “impagable” y que este gobierno “no va a estar en condiciones de cumplirlo”.” (2)

 

Sobre este parecer, que resultó llamativo por la honestidad con la que se dijo, no porque Vallcorba pudiera ser deshonesto, sino por el poco beneficio político que le podrían dar estas declaraciones son ampliamente compartidas por las y los trabajadores en cuanto a que no va a estar en condiciones de cumplirse con el Programa de Gobierno y como tal, con las condiciones mínimas que la ciudadanía le exigió al momento del voto.

Y al respecto, existieron múltiples medidas que podrían haber dotado al presupuesto de fondos mayores para destinar a las urgencias de la gente y al cumplimiento de los derechos humanos a que la clase política debe garantizar, pues ese es uno de los pocos requisitos que se le exigen a este tipo de personas. Entre las propuestas, la eliminación de las AFAP (que fue plebiscitada con un 40% de adhesión del electorado en las pasadas elecciones), que devolvería más de 1600 millones de dólares al año y un acumulado de más de 23000 millones de dólares para destinarse a seguridad social y así poder cumplir con buena parte de las promesas esgrimidas en tiempos de campaña, como son la pobreza en general, la infantil en particular, porque como bien sabemos, buena parte de las condiciones de pobreza y contingencias en este país se cubren a través del Banco de Previsión Social y la seguridad social pública.

 

Otro de los puntos refiere al de la sobrecuota del Impuesto al Patrimonio de las Personas Físicas (IPPF), y que no debe confundirse con el IRPF y que el PIT-CNT viene proponiendo desde hace un año, cuyo documento puede leerse en su página web (3) y que consta en adecuaciones al impuesto ya existente y que comenzaría a ser exigible para quienes tuvieran patrimonios mayores a un millón de dólares con tasas progresivas.

 

Hablamos de gravar de forma más adecuada al 1% más rico de la población, cumpliendo con el famoso slogan de la primera década del siglo XXI “el que tenga más, que pague más” y que parecer ser bastante olvidado por la fuerza política de la que surgió.

 

Respecto a la sobretasa propuesta por el PIT-CNT el Ministro Oddone también declaró, en un acto de verdadero terrorismo mediático y catastrofista, del estilo de los que buena parte de la clase política realizó en tiempos del pasado plebiscito, y esta adjetivación la argumentaremos luego de leer esto:

 

“este tipo de impuesto “no se aplica en ningún lugar del mundo”, y que “una aplicación parcial en un país hace que los recursos que se vayan a obtener sean un número muy difícil de estimar”, dado que la capacidad del “grupo al que están dirigidos estos impuestos” de “moverse rápidamente en su locación tributaria es muy alta”.” (1)

 

Le adjudicamos terrorismo e intencionalidad de desinformar en el supuesto de que un profesional de la talla de Oddone, difícilmente podría desconocer que este tipo de impuestos existe en nuestro propio país desde el año 1964 y que la propuesta lo que busca es encontrar mayor justicia distributiva y un efectivo cobro de lo que definido en 1964 se fue desvirtuando década a década por las excenciones que cada gobierno le fue agregando.

 

“El impuesto al patrimonio es una herramienta, que, además de ser objeto de un intenso debate internacional, se aplica actualmente en algunos países como:

  • Argentina, con el Impuesto sobre los Bienes Personales, con tasas de 0,5% a 1,25%.
  • España, con el Impuesto al Patrimonio a nivel de Comunidades Autonómicas y el impuesto complementario nacional denominado Impuesto Temporal de Solidaridad a las Grandes Fortunas (sigue vigente pese a su carácter inicialmente temporal de 2022), con tasas de 0,16% a 3,5%.
  • Suiza, con el Impuesto al Patrimonio que aplican todos los Cantones, sobre el patrimonio neto basado en el saldo de los activos brutos mundiales menos las deudas, con tasas de 0,02% a 1,03%.
  • Noruega, con un impuesto municipal y otro estatal, tasas sumadas que alcanzan el 1,1%.
  • Colombia, con tasas de 0,5% a 1,5%.

Otro amplio conjunto de países, aún sin gravar el total del patrimonio neto de las personas, sí gravan activos específicos, como por ejemplo los casos de:

  • Francia o Portugal, que gravan bienes inmuebles;
  • Italia o Bélgica, que gravan diversos tipos de activos financieros;

Países Bajos o Liechtenstein, que en forma combinada con el impuesto a la renta, determinan una renta presunta del patrimonio (activos menos deudas).

Otros países, tan diversos como Argelia, Bolivia, Ecuador, Moldavia, Luxemburgo, Pakistán o Túnez, tienen distintas formas de gravar activos patrimoniales.” (4)

Para colmo de males (para Oddone y compañía) lo recaudado por esta propuesta significaría un punto de inflexión gigantesco en la erradicación de la pobreza en el Uruguay, dotando fondos millonarios para atender exclusivamente la situación de pobreza infantil (a la que debe entenderse además como pobreza de los hogares). Para la superación de esta triste realidad, a la que ya se diagnosticaba como problema fundamental a atender desde principios del siglo XX en nuestro país.

 

Es claro distinguir, que no existe pobreza infantil sin que exista pobreza de los hogares en los que viven niños. Y para proponer soluciones se debe dar cumplimiento al derecho de vivienda, salud, educación, alimentación y sobre todo trabajo para las madres y padres de esos hogares, así como también suficiencias en las prestaciones de pasividad, ya que muchos de estos hogares cuentan solamente con ayuda de pasivos como única fuente constante y a veces única de ingresos, que evidentemente se vuelcan en estos hogares.

 

El problema es multidimensional y multicausal, como gusta decir a la clase política como manera de terminar un discurso y forma de eludir la cuestión, como realmente queriendo decir… ustedes no podrían entenderlo. Pero la realidad no escapa al razonamiento de cualquier mortal. La niñez y adolescencia pobre vive en hogares donde sus adultos responsables también son pobres, que no tienen empleo de calidad o en condición regular, que no tienen ingresos suficientes para cumplir con las necesidades más básicas, que no pueden tener soluciones habitacionales reales y dignas y un larguísimo etcétera.

 

Entonces la respuesta es dar empleo de calidad y registrado, para que pueda haber ingresos, salud, educación, estabilidad, en resúmen: posibilidades de superar la pobreza.

Y si… la cosa debiera ir por ahí.

 

Pero al recortarse el Presupuesto y planificar un desmantelamiento que viene desde hace décadas de los servicios del Estado, de la inversión estatal, todo esto sería imposible.

 

Sobre la sobretasa al 1%

Tenemos que aclarar, una vez más, atento a la desinformación deliberada que brinda la clase política (si, una vez más) a la población, con el estilo de argumento que suena a falsa razonabilidad:

  • Si ponemos impuestos a las empresas se van a ir y se va a perder empleo.
  • Que este impuesto no existe en ninguna parte del mundo.
  • Que es un disparate.
  • Etcétera.

 

Los mismos discursos que ya hemos visto cuando tuvimos la osadía de emprender un plebiscito en defensa de la seguridad social y la eliminación del lucro.

 

Que esta sobretasa no aplica sobre las actividades productivas (las empresas), ni sobre el agro productivo, sino por el patrimonio.

 

“El patrimonio gravado, como es habitual, se determinará por la diferencia entre el activo y el pasivo, fiscalmente determinados. El patrimonio comprenderá a: (i) todos los activos situados, colocados o utilizados económicamente en el Uruguay, propiedad de residentes fiscales y no residentes fiscales del país; (ii) todos los activos propiedad de residentes fiscales del país, situados, colocados o utilizados en el exterior del Uruguay.” (3)

 

Y para finalizar, resaltar que la tasa máxima que sería cobrada por la propuesta, sería el 1%, cuando el patrimonio superara los 3 millones de dólares y recién 1,5% en riquezas mayores a 11 millones de dólares. Por debajo de eso, distintas franjas.

 

El ministro Oddone y el Poder Ejecutivo incluso han desestimado siquiera considerar la sobretasa propuesta con la argumentación de que este Gobierno puso como promesa de campaña no poner nuevos impuestos, propuesta que a instancias de las cámaras empresariales de Uruguay se violó de forma rápida a pocos meses de asumir la gestión con el conocido como Impuesto TEMU, impuesto que grava con mayor tasa de IVA a las compras realizadas a través de dicha plataforma (IVA que ya se paga cuando se trae mercaderías por fuera de los 3 pedidos de hasta 200 U$S que constituyen franquicia por año). Por lo que sí, este gobierno ya puso nuevo impuesto, y ese nuevo impuesto grava las compras que realizan los particulares al exterior, y que evidentemente no son para traer artículos suntuosos, por lo que recae, al igual que todo el IVA en el consumo del común de la población… ¿Dónde habrá quedado el que tiene más que pague más?

 

Agregamos un pequeño punto en esta discusión, y del que también se ha hablado mucho en los últimos tiempos fundamentando los cambios regresivos y de empeoramiento del sistema de seguridad social y que consiste en “cada vez somos más viejos”, por ende, cada vez tenemos menos niños y niñas, y eso significa además una oportunidad cuando se habla de que la población más pobre es incluso menor que la deseada, ¿Cómo es posible que siga habiendo pobreza infantil en estas condiciones? ¿Porqué los gobiernos electos no logran resultados reales? Una vez más, la pobreza es de los hogares, no solo de la niñez.

 

¿Qué país nos espera cuando ni a los viejos, que cada vez seremos más, ni a la niñez ni adolescencia se le da soluciones reales cuando se encuentran en la pobreza?

{«capture_mode»:»AutoModule»,»faces»:[]}

La frazada es tan, pero tan corta para los intereses políticos que podríamos estar hablando más bien de un repasador. Y corto inclusive.

 

Por lo que Ministro Oddone, Poder Ejecutivo, les instamos a no seguir desinformando, a hablarle claro a toda la ciudadanía y sincerarse, de que existe un interés bien claro y marcado en la política económica definida por este gobierno de no dar soluciones a la población más pobre y vulnerable y un explícito “cuidado” en quienes más riquezas tienen en el Uruguay.

 

Notas:

Escribe: Gonzalo Moreira, Secretario de Prensa, ATSS