Señor, ¿me puede mirar? Historias de calle

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El rubio es una persona que vive en la calle en la zona del Antel Arena, donde nace Villa Española (también conocido como el Cilindro para los que vivimos hace décadas allí). Duerme a veces en los jardines de los complejos de vivienda que aún no han sido cercados del barrio, y a veces dentro del contenedor enfrente de la canchita de baby fútbol.

El resto del día está en la vuelta.

Foto: Gonzalo Moreira

Se me acerca siempre que voy por mis niños y rumbeo para la panadería, me pide un yogurt o un tabaco, compro a la pasada y le dejo.

  • Señor, ¿me puede mirar? Me dice desde una cara de veintipocos años pero que parece que fueran mil. Está mal, tanto físicamente como de la cabeza, pero siempre con una educación que me lleva a pensar que está en la calle por consumo de drogas. Ese consumo que ha tirado a cientos de personas a vivir así.

Hace unos días que no veo al Rubio. Mi hijo grande le tiene un poco de miedo, el chiquito lo saluda. Siempre me freno cuando me habla. No puedo hacerme el boludo.

Me acuerdo de varios carteles que dicen Cuando nos ves, ¿nos ves? Según lo que leí en algún medio, es de un grupo organizado de personas que viven en situación de calle llamado “ni todo está perdido”. Actualmente ninguna de sus redes sociales está activa.

La vida en el centro conlleva a la convivencia con personas sin hogar diariamente, algunos están desde hace tiempo, otras van y vienen. Varios son parte del paisaje común, frente al sindicato por ejemplo Sandra y Pedro están en la cuadra desde hace años. Cuando vas llegando temprano en la mañana Sandra te pide agua caliente para el mate o un poco de azúcar para darle a Pedro. Ella debe tener como mucho 40, cuentan quienes la conocen de hace más tiempo que fue estudiante universitaria, hasta que se juntó con Pedro y tienen consumo problemática. Ella tiene una hija chica, el año pasado una compañera del gremio le compró un juguete para que Sandra le pudiera llevar un regalo.

Son personas, cada una con su historia de vida, muchos que cayeron en la mala y terminaron en la calle, allí el círculo vicioso de droga, la violencia como forma de defensa, algunos el delito, los problemas de salud mental y el hecho de no ver un día después de mañana.

“Uno no tiene oportunidades; el mismo Estado omite esas oportunidades a la población en situación de calle. Porque si hay un capital en el Estado para construir un puente, tiene que haber un capital también para dar viviendas dignas a personas en situación de calle, como también un trabajo”. (1)

El mes pasado pude ver en cinemateca “el amor duerme en la calle”, documental que cuenta historias de parejas que viven en las calles, sus historias, sus preocupaciones, partes de vidas. Nos los acercan como seres humanos, nos los muestran no como objetos de estudio, sino como personas, y es ahí, en ese poder conocer estas historias donde podemos ir logrando una mayor empatía. El documental es duro, pero necesario, y cuenta la historia de quienes no habla la historia oficial.

En 2023 había 5015 personas sin hogar en Montevideo, y esta es la última cifra que tenemos (MIDES), de ellos unos 1500 viven a la intemperie, 3500 acceden a algún refugio o habitación temporal.

En 2006 había 700 personas sin hogar en la capital, de ellas 320 dormían en la calle.

Estudios de la Facultad de Arquitectura usando modelos creados por la Facultad de Ingeniería estiman que para 2030 serán más de 10500 y para 2036 casi 20 mil las personas sin hogar, solamente en Montevideo.

Cada invierno son noticia por la muerte por los fríos, en 2023 fueron 5, en 2024 fueron 2, al menos 7 personas en 2025.

Los gobiernos de turno abren refugios, realizan operativos, pero conforman una red de emergencia sin mucho más. Y es que ese mucho más requiere políticas de empleo, de salud, de educación y de vivienda permanente.

Sin embargo las políticas de vivienda se orientan mayormente en exoneraciones a las empresas constructoras a través de la ley de “vivienda social promovida”, que construye monoambientes que salen a la venta por 100 mil dólares, o unidades de 2 y 3 dormitorios que pueden llegar a 200 y pico mil de dólares. De social poco… de promovido (exonerado por millones de dólares) mucho.

“Cuando en un país hay personas sin hogar, hay déficits en políticas públicas. La gente no llega a la calle sola sino porque hay un Estado que no está dando las respuestas adecuadas: déficits en políticas de vivienda accesible; de salud mental; de atención a personas con consumo problemático de drogas; ausencia de políticas laborales; ausencia de cuidados a quienes son dada de alta de hospitales o a quienes egresan de la privación de libertad; déficits en políticas para personas víctimas de violencia doméstica; entre otras”. (2)

Paralelamente surgen del estudio de Gonzalo Bustillo y Leticia Moreno que solo en la Ciudad Vieja existen unos 200 padrones vacíos o con construcciones abandonadas. Así como existen 56 mil viviendas vacías en toda la ciudad, de las que 26 mil ni siquiera están a la venta o para alquilar.

Irónicamente nuestra Constitución de la República establece en su artículo 45:

“Todo habitante de la República tiene derecho a gozar de vivienda decorosa. La ley propenderá a asegurar la vivienda higiénica y económica, facilitando su adquisición y estimulando la inversión de capitales privados para ese fin.” (3)

 

Del documento se da cuenta del modelo de trabajo que los gobiernos en Uruguay han tomado con esta población  y que trata del denominado “modelo en escalera”, que trata de proveer refugios o centros de mediana estadía o de 24 hs. Y luego algunas viviendas de transición.

“Es la idea de que la persona sin hogar vaya transitando en un esquema de escalera con la aspiración de que en algún momento se solucione el problema de vivienda». (4)

Esta forma de trabajo establecen no permite dar soluciones reales a la problemática, que es además mucho más amplia y que requiere que existan políticas de empleo, de salud, de salud mental y consumo problemático, de educación y sobre todo de vivienda. No puede ser el MIDES quien se ocupe de dar soluciones de vivienda, sino que se plantea que las verdaderas políticas al respecto deben ser encauzadas a través del Ministerio de Vivienda, con planes para estas situaciones.

Dan cuenta del modelo que en el resto del mundo ha logrado mejores resultados, el llamado “Housing First”, de origen estadounidense, pero que en su aplicación en Finlandia, que en la década de los 90 logró mejorar una realidad en la que había 20 mil personas sin hogar.

«Cuando uno mira el panorama internacional actual, el único sistema que muestra evidencia de transformar la realidad de las personas sin hogar, es este modelo que coloca la restitución del derecho a la vivienda en el primer escalón de respuesta». (5)

La primera de las experiencias de este tipo se estableció durante el gobierno pasado, pero a un nivel insuficiente inaugurando 2 casas autogestionadas en enero de 2024 con capacidad para 9 personas cada una. Experiencia de cuyos resultados no hay información accesible y que fueron “tercerizadas” por el Estado a ONGs. (6)

¿Cómo llegan las personas a estar en situación de calle?

Desde la Defensoría del Vecino Daniel Arbulo da 3 motivos principales, que se repiten de forma frecuente:

  • El consumo problemático de drogas
  • Egreso del sistema penitenciario
  • Expulsión de los barrios, por problemas familiares y la falta de redes de contención.

También coincide con el informe de Moreno y Bustillo sobre las viviendas vacías en la ciudad y el hecho no menor de que Montevideo es una de las ciudades cuya población ha disminuido, siendo en la actualidad 20 mil habitantes menos. Y lo contrapone al abuso de la ley de vivienda promovida que veníamos hablando líneas arriba y el excesivo precio de venta de las unidades.

Reclama que debe trabajarse el tema con soluciones en base a acceso al trabajo, a la educación, a la salud y a la vivienda con planes hechos a medida de estas personas que viven en situación de calle, y no promoviendo construcciones que se enmarcan en la lógica de la especulación y la inaccesibilidad. Así mismo hace hincapié en el hecho de que la recuperación de viviendas, que bien podría ser por trabajo realizado por la propias personas, políticas de trabajo, salud y educación serían incluso más baratas y más efectivas para afrontar esta dura realidad que los dineros que el Estado resigna por exoneraciones a la “vivienda social promovida”. Así mismo, significaría reducción en las erogaciones que se hace a la salud, a los centros carcelarios y a las organizaciones que administran los refugios actuales.

 

Desde Ni Todo Está Perdido:

Nos interesa generar una conversación en torno a tres ejes centrales que recogen la complejidad del problema:

  1. Hay muchas formas de quedarse sin hogar: existe una suma de condiciones que te dejan en la calle. A cualquiera le puede pasar, se lo decimos quienes hemos estado o estamos en situación de calle o en refugio. En esta campaña exponemos algunos fragmentos de nuestras historias y de quienes hemos conocido en este camino.
  2. No es un problema individual: las historias son parte de cada une, pero evidencian un problema que es más amplio: es social, político, económico y también cultural. Estamos hablando de un problema sistémico, histórico y para el que hasta ahora no se ha encontrado solución.
  3. La indiferencia y la violencia recrudecen la situación de calle, y queremos combatirlas: registramos un debilitamiento de la trama social, hay algo roto en la sociedad y entendemos que es esto mismo lo que hace posible que algunas personas utilicemos el alero del vecino, el banco de una plaza, durmamos sobre un cartón o envueltos en nylon. La mirada indiferente posibilita un trato violento y criminalizante de la sociedad y del Estado.

¿Soluciones?

Todo apunta a que la vida en la calle genera un círculo vicioso del que es muy difícil salir:

Exclusión, falta de acceso a la salud, al trabajo, a educación, a soluciones reales que permitan la perspectiva de un techo real, la necesidad de recurrir al delito o a changas como cuidacoches o prostitución.

Hablamos de que ni siquiera se generan proyectos de establecer baños públicos en la ciudad. Las personas en situación de calle son llevadas a una deshumanización terrible.

Por lo que si no se generan políticas reales que apunten a mejorar la inclusión y las posibilidades reales para la gente, así como políticas de salud mental y adicciones es poco probable de que el panorama negro que proyecta el estudio de la Facultad de Arquitectura pueda ser diferente.

Como una sociedad trata, o permite que se trate a sus sectores más vulnerables, dice bien a las claras la clase de sociedad que es.

Y es en ese espejo en el que tenemos que mirarnos nosotros y nosotras en el día a día, como clase trabajadora, como ciudadanos y ciudadanas y ver de qué forma poder cambiar nuestras cabezas, ser un poco más solidarias/os y generar una empatía real, que no se quede en compartir la indignación por las redes en el próximo invierno.

Sobre todo, exigir a quienes dirigen los rumbos nacionales las soluciones, el presupuesto y los planes para tener una sociedad un poco más justa.

Mientras haya gente durmiendo en las calles, gente en la pobreza, desocupación y derechos vulnerados seremos un país con injusticia.

Una vez más, la pobreza y la exclusión como el resultado de una falta de voluntad política. De una decisión evidente de no usar los dineros de todas y todos para beneficio de la sociedad, sino más bien todo lo contrario.

Hasta que no exista esta voluntad de cambios reales, de terminar con la exclusión y la pobreza la realidad será oscura.

Mientras tanto El Rubio me pide que lo mire a los ojos cuando me habla, es lo menos que puedo hacer.

Notas:

 

Fuentes:

https://plataformanitep.wixsite.com/nitep

https://uruguay.fes.de/detalle/ni-todo-esta-perdido.html

https://brecha.com.uy/fabrica-de-situacion-de-calle/

https://www.youtube.com/watch?v=fLCUh0dFmTg

https://www.uypress.net/Secciones/Montevideo-En-2030-habra-10-mil-personas-en-situacion-de-calle-segun-informe-de-Facultad-de-Arquitectura-uc148004

https://www.carasycaretas.com.uy/sociedad/en-diez-anos-se-triplico-la-cifra-poblacion-hogar-uruguay-n84625

https://archivo.mides.gub.uy/56959/la-vivienda-primero

Escribe: Gonzalo Moreira, Directivo y Secretario de Prensa y Propaganda ATSS