Comunicado por Unidad de Internación Sanatorio Canzani, ATSS

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Montevideo, 18 de agosto de 2026

La intención de los directores políticos de BPS, de trasladar la Unidad de Internación del Sanatorio Canzani, contradice directamente los compromisos asumidos ante la ciudadanía, por la fuerza política que hoy gobierna nuestro país. Esos compromisos se encuentran en las Bases Programáticas 2025 – 2030. 

En la misiva que la sra. Presidenta, Ec. Jimena Pardo y la sra. Vice Presidenta Dra. Rosario Oiz enviaron a ATSS el 10 de agosto próximo pasado se centra la información  básicamente en cuatro aspectos:

  1. la inversión realizada en la Unidad,
  2. el costo que tendrían las obras para alcanzar los estándares de funcionamiento,
  3. la habilitación del MSP
  4. la demanda del servicio.

Nos vamos a referir al primer aspecto, el de las inversiones; (5 millones de pesos en total), $ 3.300.000 en el año 2025 y aprox. $ 1.700.000 en 2026. Estos datos quedan, por ahora, proporcionados por el Directorio y no como cifras que hayamos podido corroborar en documentación pública de BPS.

 

Si esas inversiones fueron solamente parciales y no destinadas a resolver las condiciones estructurales, entonces debe explicarse qué se hizo, qué quedo pendiente y por qué no se abordó antes.

 

El acuerdo del 26 de abril de 2016 es un compromiso de política asistencial y de fortalecimiento del servicio, no simplemente una referencia histórica.

El propio BPS informó en mayo de 2016 que, en cumplimiento del acuerdo del 26 de abril, se iniciaban las medidas correspondientes y que se comenzaba a trabajar en la mejora continua de la atención.

 

Por eso la evaluación de la inversión no debe comenzar en el año 2025, como parece desprenderse de la nota del Directorio. Debe analizarse el periodo 2016 – 2026 y, sobre todo, el grado de cumplimiento del compromiso asumido en 2016. Sin desconocer dicha inversión, consideramos imprescindible conocer qué proporción representan respecto de las necesidades reales de mantenimiento, adecuación y actualización de un establecimiento destinado a la internación de pacientes de alta complejidad.

Es de destacar que en el año 2015 el entonces presidente del BPS, Heber Galli, hablaba de una inversión de U$S 4 millones (4 millones de dólares) en la Unidad de Diagnóstico y Tratamiento del CRENADECER, lo que demuestra que en aquel momento existía una concepción de fortalecimiento de la infraestructura asistencial bastante más amplia.

En el año 2017 el BPS estaba contratando específicamente el servicio de limpieza hospitalaria de la Unidad de Internación, lo que confirma que estamos hablando de una unidad hospitalaria que requiere infraestructura y mantenimiento hospitalario permanente.

 

CON RESPECTO A LAS GESTIONES CON HOSPITAL DE CLÍNICAS.

La Asociación de Trabajadores de la Seguridad Social (ATSS)  incorpora a la discusión un elemento institucional, el documento enviado por la Unión de Trabajadores del Hospital de Clínicas (UTHC) hace unos días.

Si la propuesta es trasladar la Unidad de Internación al Hospital de Clínicas con el argumento de que allí existen o existirían mejores condiciones, resulta legítimo contrastar esa afirmación con las condiciones que denuncia la UTHC.

 

En el documento se enumera situaciones concretas:

  • escaleras sin superficie antideslizante,
  • riesgos de caída en el acceso a la azotea,
  • pisos que alcanzan 45°C,
  • salidas de emergencias obstruidas,
  • trabajadores que no conocen el plan de evacuación,
  • presencia de roedores,
  • instalaciones eléctricas con riesgo de incendio.

 

Preguntamos expresamente:

¿Quién decidió que el Hospital Universitario se sostenga vendiendo servicios y alquilando sus instalaciones?

¿La Facultad de Medicina está al tanto?

¿Existe un proyecto institucional del Hospital de Clínicas y de la Universidad que contemple la incorporación de servicios actualmente radicados en el Canzani, o se están adoptando decisiones que responden a una estrategia de expansión del Hospital de Clínicas sin que exista una definición institucional y explícita?

 

El Hospital de Clínicas no debería crecer a costa de desmontar otro servicio. El Canzani tiene una función asistencial específica que debe ser preservada.

 

Antes de discutir los costos del traslado, corresponde conocer cuál es el proyecto institucional que lo sustenta, quién lo ha definido y cómo se articula dicho proyecto con el acuerdo de potenciamiento del Sanatorio Canzani del año 2016.

 

Con respecto al punto sobre habilitaciones del MSP, en el Acta No. 13/2025 de la Junta Nacional de Salud (JUNASA), queda asentado que representantes de los prestadores manifestaron expresamente que “existen incumplimientos por parte de los prestadores, pero también por parte del MSP que permite que existan servicios sin habilitación”.

ATSS solicitará  por los canales de acceso a la  Información Pública, cuántos establecimientos están habilitados, cuántos en trámite o sin habilitación.

 

Dejamos bien claro que cualquier proyecto que no implique invertir y potenciar al Canzani y al CRENADECER en su conjunto es romper el acuerdo y lo resuelto en el año 2016.

 

Es totalmente opuesto al espíritu de lo resuelto y a los compromisos gubernamentales que no exista sobre la mesa un proyecto que se oriente a que la Unidad de Internación del Canzani tenga su habilitación correspondiente y que se salga a buscar otros proyectos que implicarán gastos millonarios y arrendamientos de por vida que son muy superiores al costo que tendría una inversión real y definitiva en el Sanatorio Canzani.

 

Las y los trabajadores del BPS defendemos los servicios de salud del organismo, su misión, la población a que atiende, que es, en muchos casos de las más carenciadas de nuestra sociedad y que encuentran en el Sanatorio Canzani y el CRENADECER el acceso a atención de alta calidad y sin costo que no encuentran en ningún otro prestador público o privado del país.

El Canzani es del Pueblo y se Defiende.

 

Asociación de Trabajadores de la Seguridad Social

Fotos: Asamblea en Sanatorio Canzani, 18/8/2026

Sandra Arbelo, Alejandro Pérez, Gonzalo Moreira