Marcha del Silencio, 20/5/2026

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PREGUNTAS PARA LAS QUE SEGUIMOS RECLAMANDO RESPUESTAS

La 31ra. Marcha del Silencio recorrió Montevideo con el recuerdo eterno de los desaparecidos

 

Eran casi las siete de la tarde cuando el frío y la amenaza de lluvias eran completamente vencidos por una marea humana, silenciosa, comprometida, como cada año. Decenas de miles de personas —hay estimaciones que superan las 80.000, como se constata en la prensa nacional y en medios internacionales— nos habíamos encontrado desde la intersección de Avenida Rivera y Jackson, frente al Memorial a los Detenidos Desaparecidos y a lo largo de todo 18 de Julio. Ese es el punto de partida de cada 20 de mayo. Y ayer se cumplieron 31 años de hacer el mismo recorrido, siempre en silencio. Un silencio realmente ensordecedor, impactante.

La 31ra. Marcha del Silencio, convocada por Madres y Familiares de Uruguayos Detenidos Desaparecidos, volvió a transitar, esta vez bajo la consigna “30 años marchando. Contra la impunidad de ayer y de hoy. Exigimos respuestas. ¿Dónde están?”. La fecha no es arbitraria. El 20 de mayo de 1976 fueron asesinados en Buenos Aires los legisladores Zelmar Michelini y Héctor Gutiérrez Ruiz, junto a los militantes Rosario Barredo y William Whitelaw, en el marco del Plan Cóndor; dos días antes, el médico Manuel Liberoff había sido secuestrado y aún permanece desaparecido. A 50 años de aquellos crímenes, la memoria sigue siendo una herida abierta.

 

Nosotros nos congregamos en ATSS y desde nuestra sede de Fernández Crespo nos sumamos y las fotos que acompañan esta crónica así lo consignan. Al llegar a 18 de Julio el primer retrato con el que nos encontramos fue el de nuestro compañero desaparecido Oscar Baliñas.

Desde las primeras cuadras, la marcha impuso su característica: sin banderas políticas, sin cánticos, sin arengas. Las pancartas llevaban retratos en blanco y negro, margaritas con un pétalo faltante y la pregunta que da título a la jornada. “El himno no me emociona tanto como el silencio”, expresó a la prensa uno de los manifestantes.

 

Parecía que no viviera nadie sobre 18 de Julio, a juzgar por el silencio. Y sin embargo, desde hace 30 años y como cada 20 de mayo, pasa. De nuevo, miles de personas marchan, marchamos.

 

La cifra de desaparecidos, que hasta hace una semana era de 197, ahora asciende a 205. La Institución Nacional de Derechos Humanos incorporó ocho nuevos casos, de los cuales tres permanecen en búsqueda activa mientras que los restos de los otros cinco han sido localizados o identificados en Argentina y El Salvador.

 

Es una lista abierta, que sin descanso, con gigantesca paciencia, Madres y Familiares de Detenidos Desaparecidos se ocupa diariamente, todos los días, desde hace ya 50 años, de indagar, de rescatar para la memoria colectiva, para que ningún compatriota quede en el olvido.

 

Y abierta es y seguirá siendo, aunque las Fuerzas Armadas entreguen toda la información que, según denuncian los familiares, permanece oculta. Los archivos siguen dispersos y muchos de ellos ocultos. “Sigue faltando información y la búsqueda sigue siendo a ciegas”, expresaron el martes 19 en Conferencia de Prensa desde la sede del PIT-CNT, reiterando la exigencia de que “la orden a las Fuerzas Armadas de parte del presidente no puede tener más dilaciones”.

El recorrido fue lento y creció con cada cuadra. Desde Jackson, la columna tomó Rivera, dobló en 18 de Julio y se encaminó hacia la Plaza Libertad en cuya cercanía se llevó adelante el cierre de la marcha. Las veredas, tan llenas como la calzada, albergaban a quienes solo podían mirar el paso interminable de los retratos.

 

El silencio, que define históricamente a esta movilización, se mantuvo intacto durante todo el trayecto. Como siempre, solamente lo interrumpimos en dos momentos: para cantar el himno nacional y para escuchar los nombres de los 205 detenidos-desaparecidos, leídos uno a uno. A cada nombre, los asistentes respondimos, con fuerza un contundente “¡presente!”, un grito que no necesitamos explicar porqué nos estremece a todas y todos.

 

Entre esos nombres, ocho fueron nombrados por primera vez: Luis Eduardo Bergés García, Aldeber Elgart, Antonio Cosimo Vulcano Díaz, Modesto Orestes Caballero Osuna, Ángel Eduardo González Rodríguez, María Mercedes Hourquebie de Francese y Eduardo Rosado Galarza.

 

La organización recordó que la marcha ya no es solo de los familiares. La causa ya no solo convoca a familiares y amigos de las víctimas y eso se comprueba año a año en los miles de rostros de todas las edades que participamos. Es una causa que abriga y sostiene una parte cada vez más amplia del pueblo uruguayo, mientras las décadas pasan y las respuestas no llegan.

 

La marcha fue realizada también en decenas de ciudades de Uruguay y del exterior, incluidas Buenos Aires, Santiago de Chile, Londres, Barcelona, Madrid, París y Estocolmo.

 

¿Dónde están? es una pregunta que nos recorre, allí donde hay una o un uruguayo, una o un latinoamericano. Es una herida que sigue abierta medio siglo después. Ayer, 20 de mayo de 2026, volvimos a demostrar que la memoria no se resigna. En cada lugar donde se realizó la marcha, los retratos volvieron a sus hogares. En Montevideo, la lluvia que amenazó desde el principio, finalmente, no cayó, y en cada lugar donde hubo un manifestante marchando, la llama siguió, sigue y seguirá encendida.

 

¡Presentes!

 

 

Fotos: Fabiana Fernández, Gonzalo Moreira, Alejandro Pérez, ATSS